Posted by on Oct 7, 2014 in Cuentos, Mágicos, Uncategorized | 0 comments

– Si un día paseando por algún bonito parque, lleno de flores con diversos tonos cobrizos, llega hasta vosotros un intenso aroma…

– Si luego al avanzar un poco más, encontráis un pequeño estanque…

– Si distinguís unos altos, gruesos y frondosos árboles con tupido follaje…

–  Si está lleno de inquietos y juguetones roedores de larga cola…

– Si halláis algunas aves acuáticas con cuatro dedos palmeados…

– Si como asiduos inquilinos, hay pájaros con plumaje ennegrecido…

Y si…

En medio del aquel hermoso jardín, tropezáis con unos pequeños bancos de roble con algún nombre en su respaldo gravado, en recuerdo de algún ausente conocido

Y si luego entre ellos; encontráis uno que tiene un aspecto diferente a los demás y está rodeado por unas plantas trepadoras de un color verde intenso…

Ir con gran tiento y no os sentéis en él; pues según cuenta una antigua leyenda, está encantado…

Pues,  dicen que hace mucho, mucho, mucho, tiempo…